Hoy me he levantado en una habitación con balcón.
No es un balcón cualquiera, es el balcón por el que entra la luz que me despierta en mis días más especiales, es el balcón por el cual he visto pasar ya tres estaciones, me falta solo la primavera y será precioso ver florecer todo desde ese balcón de esa habitación donde he visto como gran parte de mi vida se ha llenado de flores. Hoy es domingo, y no es un domingo cualquiera, aunque mis domingos suelen ser siempre así, si no despierto en esa habitación el domingo no es tan especial.
Me he despertado en una cama llena de besos, escuchando pereza, sin hora fija para comer y con una tarde de manta y tele.
Mañana es lunes, hay que madrugar, enclaustrarse en la biblioteca y darse cuenta de que no tienes tiempo para todo y que queda toda la semana por delante, pero qué más da...
yo ANTES odiaba los domingos, pero ya no, gracias a leoneS de pereza (y a otro león de por ahí).
domingo, 24 de enero de 2010
miércoles, 20 de enero de 2010
Dilución.
"Apaga las luces no soporto que me veas llorar"
Trata de eso, trata de cuando eres real, real con alguien, tan real que parece que ni te conoces.
Eso es lo peor, reacciones inesperadas, que nunca tuviste con nadie ni ante nada ( "peor de los nervios que yo") y de repente ocurre, ahí estás otra vez dando la vuelta a todo para encontrar algo en lo que apoyarte y decir : "vale todo va bien". Es llegar a pensar que realmente te has vuelto loco ¿qué haces llorando otra vez? ¿otra vez? ya no es simplemente llorar, es ese nudo que se te forma, es como caer en picado, es acumular todo lo que te has guardado, todo lo que creías que tenias que hacer, pero tarde o temprano sale, sale de repente, y ahí estás otra vez representando el papel principal de tu vida, tú no lloras, tú eres racional, pero no, al final te rompes, ahí estás tú pidiendo urgentemente morfina para el corazón (el cerebro siempre lo tuviste bien frío) y una buena cinta adhesiva para cerrarte la boca, pero no, es un ciclo sin final, piensas, hablas, escuchas, duele, lloras. ("creo que voy a empezar a romperme")
Ya no puedes hacer nada,te ves totalmente involucrado en lo que sientes, lo que siente, lo que das, lo que esperas recibir, lo que piensas, lo que dice y todo eso que en realidad habías decidido que no era importante, que no era para nada racional, y que utilizarías ante toda la humanidad como tu lección más preciada.
Pero tú sientes, sientes como te enfadas y lloras a la vez, estás destrozando todas tus teorías, nunca fueron buenos cimientos y lo sabes. Mañana será otro día.
Y si al final dormimos sin hablarlo no nos influirá de modo alguno que al despertar si lo hemos olvidado, quizás no habrá final.
Trata de eso, trata de cuando eres real, real con alguien, tan real que parece que ni te conoces.
Eso es lo peor, reacciones inesperadas, que nunca tuviste con nadie ni ante nada ( "peor de los nervios que yo") y de repente ocurre, ahí estás otra vez dando la vuelta a todo para encontrar algo en lo que apoyarte y decir : "vale todo va bien". Es llegar a pensar que realmente te has vuelto loco ¿qué haces llorando otra vez? ¿otra vez? ya no es simplemente llorar, es ese nudo que se te forma, es como caer en picado, es acumular todo lo que te has guardado, todo lo que creías que tenias que hacer, pero tarde o temprano sale, sale de repente, y ahí estás otra vez representando el papel principal de tu vida, tú no lloras, tú eres racional, pero no, al final te rompes, ahí estás tú pidiendo urgentemente morfina para el corazón (el cerebro siempre lo tuviste bien frío) y una buena cinta adhesiva para cerrarte la boca, pero no, es un ciclo sin final, piensas, hablas, escuchas, duele, lloras. ("creo que voy a empezar a romperme")
Ya no puedes hacer nada,te ves totalmente involucrado en lo que sientes, lo que siente, lo que das, lo que esperas recibir, lo que piensas, lo que dice y todo eso que en realidad habías decidido que no era importante, que no era para nada racional, y que utilizarías ante toda la humanidad como tu lección más preciada.
Pero tú sientes, sientes como te enfadas y lloras a la vez, estás destrozando todas tus teorías, nunca fueron buenos cimientos y lo sabes. Mañana será otro día.
Y si al final dormimos sin hablarlo no nos influirá de modo alguno que al despertar si lo hemos olvidado, quizás no habrá final.
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